Redacción y contenidos: Raquel Polo
POSTPRODUCCIÓN
La etapa final, del proyecto audiovisual ha llegado y la podemos dividir en dos fases paralelas y complementarias entre si: la postproducción de video y la postproducción de audio. Durante la recta final, el encargado de terminar de sacar adelante el producto será el Director, el Montador (en una gran parte de las ocasiones, este puesto lo desempeña el mismo Director, sobretodo cuando hablamos del mundo del cortometraje), los responsables de los efectos especiales y el Compositor musical. Aquí la idea originaria comienza a adquirir un sentido completo y unas características determinadas, pues con el mismo material, podemos darle un sentido u otro a nuestra historia, dependiendo de lo qué queremos contar y de cómo lo deseemos contar. Este sentido final, se lo aportará el Director, el responsable final del producto.
En el proceso de montaje o edición, la visión artística del Director es determinante. Cuando hablamos de montaje, nos referimos más al mundo del cine y cuando empleamos la palabra edición, nos referimos al soporte digital. No obstante, a día de hoy, el material tanto de cine como digital se edita mediante ordenador, puesto que el celuloide pasa por un proceso de telecinado (copia del negativo del celuloide en video digital) Y una vez se ha montado, mediante un proceso de kinescopado, se vuelve a tener una copia en cine a través del montaje digital.
La postproducción depende ampliamente de los medios con los que contemos, tanto técnicos como económicos, pero gracias a los adelantos digitales de los últimos tiempos, la posibilidad de editar videos esta abierta al gran público con programas cada vez más sencillos e intuitivos.
Durante el montaje, tenemos una segunda oportunidad de corregir errores que se hayan producido durante el rodaje, pero hay una máxima: '''de lo que hay, no se puede sacar", por lo que si hay un plano dónde se comete un error importante, será muy difícil y, en algunas ocasiones, imposible remendar el error; por otra parte, con el nuevo software que se perfecciona día a día, las posibilidades de edición cada vez son más impresionantes y por lo tanto, es posible jugar con la imagen todo lo que se desee.
Tras las capturas de imagen, que dependen del medio en el que se haya grabado, y de sonido, se procede a un visionado y una escucha generales del material que se posee. Se minuta tanto el video como el audio, para situar cada secuencia y cada toma (si no hemos llevado a cabo un parte de Script del todo completo o de sonido, será un trabajo mucho más engorroso) y procedemos a capturar aquél material válido para el montaje. La captura de todo lo grabado, a parte de ser innecesaria puesto que no podrá ser usado, es una perdida de tiempo y de dinero, cuando debemos recurrir a laboratorios de revelado o salas de montaje, siempre y cuando no editemos en video y poseamos los medios adecuados para la captura y la edición.
Se comienza con una primera copia de lo que seria el montaje, siguiendo el orden establecido en el guión. Este montaje en bruto sirve para seguir la trama de la historia y ver qué dirección va tomando. A partir del minutado previo que se ha realizado, se van "pegando" unos planos con otros, de una manera un tanto mecánica y poco creativa de momento. Tras este montaje en bruto, del que se puede prescindir, se realiza un montaje previo, más cercano a lo que será el resultado final una vez se haya acabado el proceso de edición; sin embargo, este montaje carece de audio, música y efectos visuales y sonoros.
El montador, junto al director, ha de elegir las tomas que mejor se adaptan a la historia y la manera en la que vayan apareciendo, será lo que le dé la esencia final al filme. La idea original que existía en la cabeza del guionista, puede variar increíblemente ahora, en manos de la persona que la edita.
A la vez, el proceso de postproducción es un complejo proceso de creación de efectos especiales, En una era en la que lo digital cada vez gana más terreno a lo artesanal, es imprescindible un arduo trabajo con ordenador (ya existe una categoría en los premios Oscar para los Efectos Especiales) después del rodaje del proyecto Con los efectos especiales, la historia puede alcanzar su punto máximo, pues se recrean personajes, ambientes, objetos, elementos, etc.
Una de las películas que puede considerarse la precursora de los Efectos Especiales a un nivel más elevado, es la Guerra de las Galaxias. Las historias fantásticas, de ciencia-ficción, bélicas y de muchos más géneros, han encontrado un aliado para fascinar al público en la gran pantalla. Hay muchas películas, como las de animación, que jamás habrían podido alcanzar tal perfección sin estos adelantos tecnológicos o, escenas que no podrían ser creadas sin una recreación a través de un ordenador.
Incluso los títulos de crédito se han convertido hoy en día en todo un mercado de explotación, mediante el que atraer al espectador y al resto de la industria tan competitiva.
Pero a un nivel menos profesional, los programas de edición y de efectos nos permiten crear productos de gran calidad sin necesidad de recurrir a empresas dedicadas en exclusiva a FX.
Algunos programas, como Avid y todo el paquete que ofrece Adobe (Premiere, Photoshop, After Effects, Flash, etc), nos brindan tener una auténtica sala de montaje en el propio hogar.
El Director de fotografía se encarga de realizar el etalonaje del filme (proceso mediante el que se calibran e igualan los niveles y densidades cromáticas y lumínicas de la fotografía de la película), para dar un aspecto homogéneo a toda la película, ya sea en un laboratorio o con un equipo informático.
Tras el montaje previo, comienza la fase más creativa y relajante: dar forma al molde que suponen los brutos originales del rodaje. Aquí, los encargados de la posproducción de audio ya han pulido todos los audios, los han tratado, les han añadido efectos, se han encargado de ajustar tos correspondientes niveles de cada uno, etc.; en múltiples ocasiones, centrándonos en los cortometrajes, el aspecto del audio se deja a un lado, restándole importancia, lo que empobrece la calidad final.
En la postproducción, también se hace la composición de la banda sonora. Esta banda sonora puede ser realizada exclusivamente para el filme o haber pagado tos derechos de autor para la utilización de composiciones ya existentes, aunque desde hace algunos años, se ha comercializado más este aspecto del cine y se han utilizado las bandas sonoras como plataforma de lanzamiento para grupos o cantantes noveles o para promocionar temas nuevos de bandas consagradas.
Dejando a un lado este hecho, la banda sonora es un elemento fundamental de las narraciones audiovisuales, pues adquiere una importancia equivalente al de la imagen, a veces supliendo los diálogos o apoyando,
También se realizaran los doblajes cuando son necesarios en estudios de grabación y después, se hace la mezcla final de sonido para mandarla a la sala de montaje.
Cuando se han llevado a cabo los efectos visuales y los efectos sonoros, es hora de hacer el montaje final. Este montaje, en muy resumidas cuentas, consiste en montar los planos finales (decidir cuánta duración han de tener, en qué orden han de ir, cómo se han de mostrar, etc.) y sonorizarlos, con efectos sonoros, diálogos, música.
Hay multitud de estilos de montaje y teorías, que dependen de aquello con lo que estemos trabajando no es igual montar un videoclip musical que un documental, pues los ritmos, los tipos de plano, todo difiere de principio a fin.
El montaje final, debe ser aprobado tanto por el director como el productor y a partir de aquí, se empieza a disponer de copias para la distribución y exhibición.